Emprendedores y Empresarios: los Impulsores del Desarrollo Económico

El primer pensador económico que presentó el concepto de empresario fue Cantillon (1796) en su libro La naturaleza del comercio en general, al identificarlo con quien asume los riesgos económicos derivados de la incertidumbre:

Si se exceptúa el príncipe y los terratenientes, todos los habitantes de un Estado…pueden dividirse en dos clases: empresarios y agentes asalariados; que los empresarios viven por decirlo así, de ingresos inciertos y todos los demás, los que cuentan con ingresos ciertos el tiempo que de ellos gozan. Geovanny Perdomo Charry. Empresarialidad y Empresa: Una Aproximación desde la Escuela Austriaca. 2010.

En Los errores de la Doctrina Marxista analizamos los errores y fallas que tiene para explicar la realidad. Otra gran falla de la teoría marxista es minimizar, u  obviar, el papel y trabajo del empresario y lo reduce prácticamente al papel de un esclavista.

El mismo Marx quedó muy impresionado con la capacidad de los empresarios para acumular más capital y crear nuevos mercados, tanto en el país como en el extranjero. El Manifiesto Comunista describió este fenómeno en un pasaje famoso: “La burguesía, durante su gobierno de escasos cien años, ha creado fuerzas productivas más masivas y colosales que todas las generaciones anteriores juntas

Su teoría de la explotación de los trabajadores no explica esa capacidad de los empresarios para desarrollar esas fuerzas productivas. Estos eran los enemigos a los que había que destruir para instaurar el socialismo.

Ni Marx ni sus seguidores se preguntaron qué hay detrás de la creación y administración de una nueva empresa, ya sea para hacer o fabricar un producto, ofrecer un servicio o comerciar (comprar y vender). Es necesario mencionar algunas de esas tareas previas y posteriores a la creación de una empresa o negocio:

Identificar una oportunidad de negocio, es decir, identificar una demanda insatisfecha para producir un bien o servicio que satisface una necesidad del consumidor, muchas veces introduciendo innovaciones que lo hacen mejor que los que ya existen; buscando los materiales y componentes para producirlo y negociando con los proveedores; buscando las máquinas o equipos que pueden procesar los componentes, negociando con los proveedores o incluso precisando de introducir innovaciones para adaptar –o usar nuevos- equipos para la producción del nuevo producto; buscando a los trabajadores con el talento y habilidades que se necesitan en todo el proceso de producción y ventas, muchas veces entrenándolos para que adquieran los conocimientos y destrezas necesarias; organizando y supervisando el proceso de compras, producción y comercialización para que funcione de manera eficiente; buscando distribuidores y compradores del producto y negociando contratos de venta; invirtiendo en todo eso el dinero que tiene, adquiriendo un préstamo o buscando socios para reunir el capital requerido; llenando los múltiples requisitos regulatorios que el Estado establece para que las empresas puedan operar (constitución legal, matrículas, permisos, regulaciones sanitarias, ambientales, tributarias, laborales, etc.); y otras tareas, dependiendo del tipo de empresa o negocio. En todo este proceso, los costos de todos los factores no son determinados por el empresario, sino por el mercado.

Así es como los emprendedores hacen negocios, aún en las dificultades. Identificando una necesidad para satisfacerla. A menudo pueden verse ejemplos de novedosos negocios que surgen gracias al ingenio de emprendedores. Para eso se necesita tener una mente capaz de identificarla. Este es un anuncio que apareció en https://www.youtube.com/watch?v=Al0IMrPbxcQ, Ofrece un paquete de alimentación que puede guardarse para usarse en caso de emergencia que impida el acceso a la adquisición de alimentos.
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Ingenio aparte, todo eso Todo eso exige inversión de tiempo y recursos, pero sobre todo, tener la capacidad de coordinar esas múltiples actividades, para lo cual es importante poseer un espíritu emprendedor; además de la habilidad para detectar las oportunidades de negocio, estar dispuesto a correr el riesgo de perder, confianza en sí mismo y optimismo, prever el futuro, fijar metas y planificar, trabajar sin horario, tener tenacidad y perseverancia, priorizar el trabajo al ocio, tener auto disciplina, ser creativo y flexible para adaptarse a las circunstancias, tener iniciativa y capacidad de liderazgo, y ante todo, valorar su independencia y poseer un alto grado de autoestima personal.

Ethan Yang, al comentar el libro de Robert Mulligan, “Entrepreneurship and the Human Experience” expresa lo siguiente:

Los emprendedores mueven la economía e influyen en el mercado tomando decisiones calculadas, innovando, inventando y tomando riesgos. En la página 174 explica que 

“Para implementar un plan empresarial, los empresarios deben visualizar e implementar una hoja de ruta hasta su finalización para adquirir las combinaciones de recursos necesarias, combinarlas en un proceso de producción y comercializar la producción de manera atractiva para la demografía del mercado objetivo, y luego quizás implementar estrategias para ampliar sus nichos de mercado “.

 

En el mercado, el comportamiento empresarial existe debido a la información imperfecta y la ineficiencia. Este comportamiento, a su vez, sirve para capitalizar estas deficiencias, mitigándolas posteriormente como resultado. Ludwig von Mises explica que los empresarios están alertas a este tipo de problemas y actúan sobre la información del mercado. Esto podría adoptar una variedad de formas, como el arbitraje, en el que un empresario capitalizaría una discrepancia en los precios entre los mercados de recursos y productos. Podría venir en forma de entradas cambiantes y mejorar la eficiencia para proporcionar un producto más barato o de mayor calidad. Podría venir en forma de innovación e invención que cambia el mercado, enviando ondas de choque de ajustes posteriores en todas las industrias. 

En última instancia, las ganancias se obtienen cuando se satisfacen los deseos de los consumidores y se recompensa a los proveedores por proporcionar un producto atractivo. En particular, el espíritu empresarial difiere de simplemente reaccionar a la oferta y la demanda porque los empresarios tienden a innovar y crear nuevos productos que nunca antes existieron u ocuparon las mentes de los consumidores.  El emprendimiento y la experiencia humana

Quiénes son los emprendedores?

  • Los emprendedores son capaces de identificar oportunidades de negocios, desarrollando una idea hasta convertirla en realidad.
  • Los emprendedores organizan recursos para producir y vender bienes y servicios.
    • Buscan capital para invertir;
    • identifican los equipos, máquinas, herramientas, materiales, tecnología y otros insumos necesarios para producir un bien o servicio;
    • buscan las personas que necesita para el negocio, las entrena y dirige.
    • Identifica compradores para vender
  • Los emprendedores se arriesgan a iniciar un negocio porque esperan obtener beneficios como recompensa, a pesar del hecho de que muchas empresas nuevas pierden y fracasan.
  • La mayoría de los emprendedores obtienen satisfacción al trabajar por sí mismos.
  • Los emprendedores generan ingresos para sí mismos y para otras personas que contratan. Son generadores de empleo.
  • Los aumentos de productividad y eficiencia resultantes de las prácticas innovadoras de los emprendedores impulsan el crecimiento económico a largo plazo.

Obviamente, no todas las personas tienen tales cualidades. Por eso muchos, en realidad la mayoría, optan por trabajar por un sueldo o un salario, por la comodidad de un flujo periódico y seguro de dinero, sin tener que preocuparse por la incertidumbre de ganar o perder. También es cierto que todos los dueños de negocios no poseen todas las cualidades mencionadas, tal vez poseen unas y no otras, pero para eso está la alternativa de buscar socios o colaboradores que las suplementen. En buena parte de los casos, poseer o carecer de estas cualidades es lo que determina el éxito o fracaso de las empresas.

Se puede decir que el emprendimiento es la chispa que pone en marcha a otros factores de producción (Du Toit et al., 2009:43). Es muy importante señalar que el emprendimiento se moviliza por la confianza, las habilidades, la creatividad y las expectativas de las personas. Según Du Toit et al., (2009:43), son las personas con habilidades y talentos y conocimientos emprendedores las que son capaces de lograr más que otras, especialmente cuando se trata de movilizar recursos productivos y comenzar empresas que tienen el potencial de crecer. Estas personas con habilidades y conocimientos empresariales son raras y valiosas para la sociedad. Wilhelmina Smith and Tendai Chimucheka. “Entrepreneurship, Economic Growth and Entrepreneurship Theories” (2014)

En la teoría económica, hay varias opiniones sobre el papel del empresario.

Existen diferentes puntos de vista sobre lo que es exactamente el emprendimiento o un emprendedor. Los economistas se suscriben a la opinión de que los empresarios combinan diferentes recursos en combinaciones específicas para generar productos y servicios con fines de lucro (Du Toit et al., 2009:41). Su enfoque se centra en lo que hacen los empresarios, y para ellos, son personas que son impulsadas principalmente por el motivo del beneficio. Los conductistas describen a los emprendedores de acuerdo con sus características, por ejemplo su orientación al logro, su propensión a la creatividad y la asunción de riesgos. Los marxistas consideran a los empresarios como explotadores. Según Du Toit et al., (2009), los gerentes corporativos ven a los empresarios como pequeños operadores que carecen del potencial para administrar una gran empresa. Los defensores de una economía de mercado ven a los empresarios como la fuerza económica responsable de la prosperidad de un país (Du Toit et al., 2009:41). Hay diferentes escuelas de pensamiento para las teorías de emprendimiento. Sin embargo, para explicar el papel del emprendimiento en el crecimiento económico, los investigadores utilizan teorías económicas del emprendimiento. Las teorías a utilizar incluyen la teoría de la eficiencia X de Leibenstein, la teoría de Hayek y Kirzner sobre el proceso de mercado, la de Knight sobre el papel de la incertidumbre y la teoría de Schumpeter sobre la innovación. Wilhelmina Smith and Tendai Chimucheka. “Entrepreneurship, Economic Growth and Entrepreneurship Theories” (2014)

Según Israel M. Kirzner:

“La teoría “ingenua” del beneficio considera las ganancias como un pago de la contribución empresarial a la producción. Esta contribución se considera como la decisión que toma el empresario o la aceptación final de los riesgos. Dado que esta contribución es esencial para todos los procesos de producción, la recompensa por hacerse cargo de la incertidumbre y el riesgo. En el sistema de Schumpeter la empresarialidad consiste en la introducción de nuevos procesos de producción: en la producción de nuevos productos o de antiguos productos con nuevas formas. El innovador-empresario trastorna el flujo regular de la producción en el mercado creando nuevas cosas y nuevas maneras de hacerlas. Al cumplir este papel, crea al mismo tiempo beneficios para sí mismo. La empresarialidad, para mí, no consiste tanto en la introducción de nuevos productos o nuevas técnicas de producción como en la habilidad de ver dónde los nuevos productos se han hecho insospechadamente valiosos para los consumidores, y dónde los nuevos métodos de producción, sin saberlo los demás, se han hecho factibles. La teoría del profesor Knight sobre el beneficio es muy conocida. … El beneficio es el residuo, si lo hay, que queda al empresario una vez que ha pagado los ingresos contractuales acordados por el factor contratado. … Lo que yo he llamado perspicacia empresarial Mises lo expresa definiendo la empresarialidad como la acción humana “vista en el aspecto de la incertidumbre inherente a toda acción”.(53) “Empresario quiere decir un hombre que actúa de acuerdo con los cambios que tienen lugar en los datos del mercado”. … . “Lo que hace aparecer las ganancias es el hecho de que el empresario que estima los precios futuros de los productos más exactamente que otras personas, compra algunos o todos los factores de la producción a unos precios que, desde el punto de vista de la condición futura del mercado, son demasiado bajos.”

Robert C. Miller dice lo siguiente:

Baumol señala la importancia del emprendimiento (que considera no suficientemente reconocido) en la teoría económica y en la generación de crecimiento económico. Cita a R. M. Solow en el sentido de que en el período 1909-1949 la producción bruta de los Estados Unidos se duplicó con un 87.5 por ciento atribuible al cambio tecnológico y solo el 12.5 por ciento como resultado del aumento de capital (Solow, 1957). (Estudios más recientes tienden a confirmar la conclusión de Solow de que el espíritu empresarial estimula el crecimiento económico; ver Carree y Thurik, 2003.) Baumol comenta que el cambio técnico requerirá “iniciativa empresarial”.
Mark Casson define a los empresarios como “… personas que se especializan en la aplicación del juicio en las decisiones económicas”. Buen juicio, continúa “… conduce a la innovación oportuna y al arbitraje rentable; elimina el desperdicio causado por la mala asignación de recursos y reduce los riesgos asociados con proyectos importantes. Los emprendedores establecen empresas a través de las cuales pueden explotar su juicio superior, aunque en su lugar pueden tomar el control de las empresas existentes ”(Casson, 2010, p. 3). . Robert C B Miller. Is entrepreneurship a virtue? 2019

Enrique Barriga Manrique ofrece una buena descripción de las empresas, los procesos empresariales y las capacidades (habilidades) empresariales que producen el desarrollo económico.

La obtención de valor agregado y su acrecentamiento no es un proceso mágico ni de buena suerte; exige el establecimiento de unidades productivas exitosas, detrás de las cuales debe haber empresarios talentosos y triunfadores. El éxito es el resultado de una gestión empresarial acertada que demanda identificar las necesidades no satisfechas, conocer las características de los potenciales consumidores ubicándolos en el tiempo y en el espacio, detectar los nichos del mercado, y asegurar que se está en capacidad de producir el bien o el servicio que se está solicitando, en la cantidad, calidad oportunidad al precio adecuado a la competencia y a los ingresos de los consumidores, de manera que provea los márgenes requeridos para permanecer y crecer en el mercado. Ello implica la disposición eficiente de los recursos productivos capital, trabajo, información, tecnología para competir con éxito y así garantizar la supervivencia de la empresa.
Este proceso descrito, que exige tomar decisiones y afrontar los riesgos de llegar a equivocarse, es la gestión empresarial. Esa capacidad empresarial distingue, cualifica, caracteriza a una clase especial de hombres, los denominados empresarios, y no a los empleados, ni a los obreros, ni a los científicos, etc. lo cual no impide que ellos en un momento determinado puedan llegar a ser empresarios.
La capacidad empresarial exitosa requiere adaptarse a las condiciones de un entorno siempre cambiante, no sólo por causa de las medidas económicas que toma el gobierno en sus diferentes niveles, sino por las que toman los de otros países, por las acciones de la competencia tanto interna como externa, por razones de los adelantos científicos y tecnológicos y por otro sinnúmero de circunstancias que escapan al control del empresario (cambio en los gustos y necesidades de los consumidores, modificaciones en los regímenes políticos, etc.) Es aquí donde la información pertinente se convierte en un recurso estratégico que sirve de soporte para una gestión empresarial fructífera.
Las grandes compañías se iniciaron con uno o varios empresarios. …. los empresarios de las grandes corporaciones sólo representan un porcentaje insignificante del total de empresarios. La mayoría de ellos son pequeños empresarios … que con su pujanza, innovación, espíritu de lucha y sacrificio contribuyen de manera significativa a la expansión de la producción, las exportaciones, el empleo, y al sostenimiento del aparato estatal. Por ello y por otras contribuciones, se considera que el recurso más importante de una nación está constituido por los empresarios. Enrique Barriga Manrique. Capacidad Empresarial y Desarrollo Economico. 1994.

La Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) reconoce el papel fundamental de los emprendedores para el desarrollo económico de los países:

  • Los emprendedores identifican lo que las personas en el mercado quieren comprar y convierten las oportunidades en un negocio mediante la movilización de recursos.
  • Producen y venden productos y servicios de acuerdo con las especificaciones de lo que los clientes están dispuestos a pagar y lo que les es rentable.
  • Los clientes pueden ser consumidores o empresas, y toda la economía es una suma de tales cadenas en el mercado.
  • Cuando los emprendedores crean negocios o expanden los existentes, crean empleo, ingresos y riqueza para ellos y para la economía en general, y ayudan a las naciones a reducir la pobreza.
  • Se espera que la expansión de los recursos humanos empresariales acelere la acumulación de una población empresarial en un país, como base nacional para un entorno económico orientado al crecimiento y el desarrollo de un sector privado competitivo. ONUDI. Annual Report. 2007.

Hace ya 15 años, la Unión Europea formuló su “Programa europeo en favor del espíritu empresarial” considerando que “La UE no ha conseguido reducir la diferencia en el PIB per cápita con Estados Unidos; de hecho, la diferencia de productividad se acentúa cada vez más. Para reforzar su posición económica, Europa necesita más espíritu empresarial.
Para liberar todo su potencial empresarial, la UE debe adoptar medidas radicales que conviertan a Europa en un lugar más atractivo para la actividad empresarial. Pero esto no basta para impulsar la dinámica empresarial: se necesita una mentalidad más emprendedora, es decir, fomentar activamente los valores empresariales y atajar el temor a asumir riesgos del mayor número posible de emprendedores potenciales.

De hecho, las políticas de protección social, salarios mínimos, regulación de despidos y contrataciones y otros beneficios en Europa provocaron que las personas se inclinaran por ser empleados en lugar de emprender negocios. Debido a esta situación, las economías europeas crecían menos que la de Estados Unidos y decidieron promover el emprendimiento.

El programa europeo en favor del espíritu empresarial estableció que “El espíritu empresarial es un motor principal de la innovación, la competitividad y el crecimiento.
En sentido amplio, la empresarialidad es considerada como una actitud general que puede usarse de manera útil en todas las actividades de trabajo y en la vida.
La empresarialidad es ahora reconocida como una competencia básica que debiera promoverse en el sistema educativo
.”

La Organización Internacional de Trabajo (OIT) tiene como uno de sus ejes para la creación de empleos el fomento del emprendimiento. En un documento de trabajo estipula que “el sistema educativo debe reconocer la necesidad de desarrollar las habilidades y actitudes que conforman una mentalidad emprendedora como el pensamiento lateral, el cuestionamiento, la independencia y la autosuficiencia. Esta educación debe continuar a través de la formación profesional, la incubación de empresas y la fase de inicio para jóvenes emprendedores.

Entre los factores que contribuyen al éxito de la economía de EE. UU. está su alto nivel de emprendimiento. Durante las últimas décadas, “se da la continua transformación de la economía de EE. UU. hacia una forma de capitalismo más emprendedor. En dicho sistema, las nuevas empresas innovadoras desempeñan un papel inusualmente central en el desarrollo y comercialización de las tecnologías radicales que proporcionan la base de nuevas formas de hacer las cosas y disfrutar de la vida. En el siglo pasado, las innovaciones que han cambiado el panorama social y económico en los Estados Unidos y en gran parte del resto del mundo, como el automóvil, el avión, el aire acondicionado, la computadora personal y su sistema operativo y, más recientemente , muchos de los principales modelos de negocios basados en Internet, todos fueron comercializados por emprendedores.” On the Road to an Entrepreneurial Economy – Kauffman Foundation. July 2007

En los países en que se valora positivamente el papel del empresario se promueve el espíritu emprendedor en la población y dinamiza el progreso económico. “En el este de Asia, los medios de comunicación han retratado efectivamente las vidas y los negocios de los empresarios exitosos, creando modelos a seguir para los futuros empresarios. Este no es el caso en los países latinoamericanos.” Hugo Kantis. Empresarialidad en Economias Emergentes. BID.

Mientras en Asia Oriental se les ve como modelos, en América Latina se les ve como villanos. La mezcla de la herencia cultural ibérica y las ideas marxistas dieron lugar a construir una visión negativa de los empresarios entre la población, que viene a ser uno de los factores que ha retardado el crecimiento económico.

Un elemento importante en la función empresarial es el conocimiento, tanto el que se refiere a contar con información sobre las oportunidades de mercado, como el de cómo hacer las cosas o llevarlas a la práctica,

En cuanto al primer tipo, la habilidad de utilizar información para detectar oportunidades de mercado requiere la habilidad para observar lo que sucede en el mercado, lo que ofrecen los vendedores y lo que adquieren los compradores y una actitud crítica para identificar alternativas de mejoras y necesidades insatisfechas. Nadie está en mejor posición de hacer este trabajo que aquel capaz de observar con escepticismo, de lo que se llama “pensar fuera de la caja” o lo que es lo mismo, de superar la actitud de considerar que lo que sucede es algo que no se puede cambiar, ya sea por las costumbres arraigadas o la resignación. También, alguien que cuenta con información para ser capaz de comparar con otros lugares o países donde las cosas se hacen de manera diferente. Es el caso de los inmigrantes, que son capaces de detectar oportunidades de negocio que la población local no visualiza. Los inmigrantes emprenden más negocios nuevos que los locales en una proporción de dos a cuatro veces. Es el caso de los inmigrantes asiáticos en el continente americano y de los latinos en los Estados Unidos. El economista Ricardo Hausmann asegura que “la falta de inmigrantes en Chile puede explicar parcialmente la escasez de emprendimiento, innovación y diversificación”.    

Veamos ahora lo que se conoce como el “know how” o la tecnología para producir y operar un negocio. Como veremos más adelante, la innovación y el desarrollo de tecnologías ha sido el motor principal del crecimiento de las empresas y la economía en el mundo. Aunque no siempre los inventores o innovadores se han convertido en emprendedores o empresarios, otros sí lo han hecho. En el mundo de hoy, tienen la opción de registrar sus innovaciones como propiedad intelectual y recibir los beneficios por la venta de los derechos sobre la misma. 

Por último, está la objeción que muchos dicen es la principal: se requiere capital para emprender un negocio. El hecho de que muchos empresarios hayan heredado dinero o incluso las empresas que tienen, no contradice el hecho de que una gran cantidad de empresas de todo tamaño hayan sido creadas sin contar previamente con el capital requerido para invertir. Ejemplos hay miles, algunos de ellos emblemáticos pues son mundialmente conocidos.

A veces se confunde al emprendedor con el empresario y con el propietario, siendo los tres conceptos diferentes. En una pequeña empresa, una persona generalmente tiene los tres papeles. El emprendedor es básicamente el que hemos descrito antes y se convierte en empresario cuando ya administra una empresa. El propietario puede o no ser un emprendedor y puede o no ser un empresario. El propietario, como dueño de los recursos tiene la opción de contratar personas para administrar una empresa. En este caso el gerente o los que administran y no el propietario, tienen la función del empresario, aunque con frecuencia no comparten el riesgo, que va a cuenta del propietario o del emprendedor. El emprendedor no necesariamente es propietario de los recursos al momento de iniciar una empresa, ya que estos los puede haber obtenido prestados de terceros (el socio o el financiador) y hasta que los recursos han generado ganancias y se han reinvertido en el negocio, el emprendedor es ya propietario de todo o parte de ellos.

Generalmente, el empresario no tiene poder para imponer los precios de venta y decidir sobre su margen de ganancia, excepto en casos de monopolios y con el consentimiento del Estado. En el mundo de hoy, es aceptado por todos los más prominentes economistas que los precios, en general, los determina el mercado según la ley de oferta y demanda. Hay infinidad de mercados, según hay productos y lugares geográficos. Pueden ser tan específicos como el mercado de maíz de una variedad específica en un lugar determinado o tan amplios como el mercado internacional del petróleo.

Los economistas también advierten que en los diversos mercados pueden haber imperfecciones que limitan o distorsionan el funcionamiento de la ley de oferta y demanda para fijar los precios. Además de los monopolios u oligopolios, los subsidios estatales, los aranceles a la importación o los impuestos introducen distorsiones en los precios en mayor o menor grado, en ciertos bienes o servicios. A pesar de ello, en lo fundamental, los precios son determinados por la oferta y demanda en el mercado. De modo que al igual que los precios, las ganancias de las empresas son determinadas por el mercado, no por el capricho del empresario.

Así como los precios de los bienes o servicios se determinan por la interacción de oferta y demanda en sus respectivos mercados, los precios de lo que los economistas llaman factores de producción, como la tierra, el trabajo y el capital, son determinados de igual manera. Tomemos el caso del trabajo, en el mercado laboral, los sueldos y salarios también se rigen, en general, por esta ley. Los trabajos que requieren mayor especialización, destrezas o conocimientos son mejor remunerados porque son más escasos. La poca oferta de puestos de trabajo frente a una demanda mayor de ellos, ocasiona salarios más bajos, y al revés, los mejores salarios se dan para los puestos en que las empresas compiten por un escaso número de trabajadores con alta calificación. De igual manera, el precio de la tierra, el factor de producción más antiguo, responde directamente a dicha ley. Igual pasa con el capital, mientras mayor es la disponibilidad de capital frente a una demanda restringida, menor su precio, que es la tasa de ganancia o la tasa de interés, según el caso, y al revés, una mayor demanda de capital frente a una escasa oferta del mismo incide en el aumento del precio del mismo –rendimiento de acciones o tasas de interés-.

La ganancia se produce cuando el empresario logra adquirir los factores de producción a precios que resulten menores a los precios de venta de lo que produce. Si los precios de venta posteriores a las fechas de adquisición de factores de producción caen en el mercado, incurrirá en pérdidas. La habilidad de anticipar el futuro es entonces fundamental para el emprendedor y el empresario.

También, en los mercados de factores de producción pueden haber distorsiones, causadas por ejemplo, por leyes de salarios mínimos, fijación de tipos de cambio y tasas de interés que afectan negativamente a trabajadores, ahorrantes o prestatarios.

La ganancia de la empresa es la retribución al emprendedor, empresario o propietario. Tal ganancia (o puede también ser una pérdida) resulta, para simplificar, de los ingresos por la venta de bienes o servicios menos lo que se ha gastado en producirlos. Parte de la ganancia la capta el Estado en forma de impuesto. El objetivo del empresario es que la empresa produzca ganancias. Una empresa que no produce ganancias deja de ser un incentivo para continuar operándola. Aún más, el objetivo de obtener ganancias no es solamente para usarlas para el consumo del empresario. Este, como toda persona, tiene que usar parte de ellas para vivir. Pero está obligado a usar otra parte para reinvertirla en el negocio a fin de que este crezca o al menos pueda sobrevivir frente a la competencia de otras empresas, cada una de las cuales estará buscando lo mismo: crecer obteniendo una mayor cuota de mercado. De este modo, la ganancia ahorrada y no consumida es la fuente de la inversión y la inversión es la fuente de la generación de más producción, de más empleo, de más impuestos, en fin, de mayor riqueza y crecimiento económico.

La dinámica propia del capitalismo impulsa a las empresas a reducir el precio de los bienes de consumo, mejorar su calidad o innovar para lanzar nuevos productos al mercado, de modo que hoy los trabajadores tienen acceso a los artículos que antiguamente se consideraron lujos de los monarcas.

La ganancia, vista de otro modo, es un premio para el empresario que mejor satisface las necesidades de los consumidores, un premio otorgado por estos. Las pérdidas, por el contrario, son el castigo del consumidor al empresario que no ha podido satisfacer tales necesidades, a precios y calidades que el consumidor demanda. Como resultado, siempre que hay un juego limpio y competencia en el mercado, habrá empresas que crecen, abarcando mayores cuotas de mercado, mientras que otras desaparecen. De esa manera, el dinero fluye hacia las empresas exitosas, aquellas que mejor satisfacen las necesidades de la gente.

El crecimiento de las empresas permite las llamadas “economías de escala”, concepto que se refiere a la mayor eficiencia lograda con el tamaño. Para el desarrollo de ciertas industrias son necesarias las economías de escala, donde existe un umbral mínimo para el tamaño de la empresa, pues de otra manera no sería rentable determinada actividad económica. El mayor tamaño de la empresa es particularmente muchas veces determinante para la reducción de costos de producción y por ende, de precios en los productos finales, como también es determinante para servir mercados de exportación de amplia demanda. Para vender en el mercado internacional se  requieren altos niveles de producción que permitan alcanzar los niveles de calidad y precio –entre otros factores- que las empresas pequeñas no pueden lograr.

Los impuestos progresivos al ingreso y al capital de las empresas frenan su crecimiento al reducir los incentivos para invertir en la investigación y desarrollo de productos y servicios, orientada a satisfacer las crecientes necesidades de los consumidores, sino también a reducir incentivos para  mejorar la calidad, reducir los precios de venta o aumentar los niveles de producción.

Por tanto, obstaculizar la concentración de capital que va de la mano con el aumento de tamaño de las empresas, produce precisamente lo opuesto a lo que se pretende, que es salir del subdesarrollo, caracterizado precisamente por la debilidad del tejido empresarial, una de cuyas características es el pequeño tamaño de las empresas, orientadas a servir pequeños mercados locales.

En resumen, no existe una base racional para considerar la validez del postulado marxista sobre la explotación de los trabajadores por los “capitalistas” o empresarios.

Como en todo, las excepciones confirman la regla. La naturaleza humana es diversa y no todas las personas se comportan igual frente a las leyes de la economía y la sociedad. De igual forma que hay quienes roban o matan, violando leyes expresas o las normas sociales elementales, médicos que faltan a su juramento hipocrático o sacerdotes a su celibato, también hay empresarios que sí explotan a sus trabajadores pagando menos de los que otros empresarios en condiciones similares lo hacen. En una economía en crecimiento, los trabajadores buscarán otros empleadores. Más aún, la teoría moderna de la administración de negocios establece que un equipo de trabajo bien pagado, satisfecho y motivado, proporciona mayores ganancias a las empresas. Por eso, este tipo de empresarios no sobrevive a largo plazo.

También, en algunos lugares más que en otros, el éxito de las empresas y la acumulación de riqueza de los empresarios, no ha sido consecuencia del apego a las reglas del mercado, sino por el contrario, al uso de influencias y conexiones con el poder político para obtener ventajas sobre el resto de emprendedores y empresarios, distorsionando el funcionamiento de las economías y sumiéndolas en el estancamiento. En “El capitalismo de compinches” vemos cómo la colusión entre empresarios y políticos ha tenido un papel en ello.

Sin honestidad, el empresario es seguramente un criminal. Él puede tener la apariencia de un hombre de negocios pero será uno falso. La honestidad es una virtud empresarial primaria sin la cual el empresario deja de ser creador de riqueza y meramente transfiere riqueza de forma ilegítima de otros a él mismo o a su empresa. Robert C B Miller. Is entrepreneurship a virtue? 2019-

Actualmente, lo que más se difunde de la teoría marxista no es la supuesta explotación del trabajador por el empresario, sino la supuesta falla del sistema de libre mercado, no para producir crecimiento y riqueza, sino para que tal riqueza llegue a todos por igual. Por tanto, como afirma la teoría marxista, en base al uso de la dialéctica hegeliana, el sistema de libre mercado, que el denominó capitalismo, debe ser sustituido por otro sistema superior, que él denominó comunismo, pasando por una fase intermedia que llamó socialismo pero cuya organización y funcionamiento nunca abordó en sus escritos.

La incapacidad de los sistemas de economía planificada para elevar el nivel de vida de sus pueblos y su posterior colapso político en la URSS y los países de Europa Oriental, que los llevó de nuevo a implantar la economía de mercado, demostró la inviabilidad de las ideas marxistas.

Trataron de sustituir al empresario por burócratas a sueldo para manejar empresas estatizadas y a la economía de mercado por la planificación centralizada y el fracaso fue estrepitoso. Tal sistema fue incapaz de producir los bienes y servicios que necesitaba la población, sino bienes inferiores en calidad, cantidad, surtido y opciones a los que se producen en las economías de mercado.

Luego siguieron China y Vietnam que aunque mantienen el sistema político comunista, establecieron el sistema de mercado para la mayor parte de su sistema económico, a lo que deben su continuo crecimiento y desarrollo económico.

Hoy en el mundo solo quedan Cuba y Corea del Norte como los únicos regímenes que persisten en la utopía socialista, tanto en el sistema político como económico, teniendo como resultado el estancamiento económico y el creciente deterioro del nivel de vida de la población, sin mencionar la ausencia de libertad individual.

El capitalismo, con todos sus defectos, ha demostrado ser el único sistema económico que ha llevado el progreso a la humanidad. La empresa privada es el motor del desarrollo y el emprendedor y el empresario son los que hacen funcionar ese motor.

Arturo J. Solórzano

Octubre de 2019

 

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